Información general
Congresos
Cursos
Estudios
La Profesión

 

 

 

 

    Boletín

 

   Gestión del Boletín 

   Boletines anteriores 

 

    Temas de interés

   Bolsa de Empleo 

   OCM, Ley Vino 

   Noticias 

   Notas de prensa 

   Galería de imágenes 

 

    Enlaces 

 

    Mapa del sitio 

 

    Contactar 

 

    Añadir a Favoritos

 

    Página de Inicio

 

    Prensa del día

 

     Home     Noticias




LAS GUERRAS DEL VINO, DERRAMADAS SOBRE LA PANTALLA

No es frecuente que los círculos cinematográficos franceses y los del vino revoloteen acerca del mismo asunto. Pero "Mondovino", un documental de Jonathan Nossiter sobre la globalización del vino, ha obtenido desde críticas superlativas a los insultos de algunos expertos del vino, mientras que la audiencia la ha convertido en un éxito sorpresa.

"Con lo que se sueña cuando se hace una película - y es la primera vez que me sucede - es que se convierta en una provocación que facilite la discusión", dijo recientemente Nossiter en una entrevista realizada en París.

Cartel de la películaLa película aterrizó en medio de una crisis del vino: el consumo en Francia ha estado cayendo y los productores nativos sentían una cierta sensación de amenaza por la invasión de vinos extranjeros y una cierta presión para hacer vinos más accesibles a nivel mundial. Más que un documental sobre vino, "Mondovino" es una defensa apasionada de la individualidad de los pequeños productores de vino en un mundo estandarizado. Su retrato poco halagüeño de los abogados de la homogeneización ha encolerizado a algunos en el mundo del vino francés, pero Nossiter, que califica "Mondovino" como “película militante”, insiste que él ha sido justo y respetuoso hacia todos los participantes.

La película dibuja un cuadro complejo de una industria dividida entre los que abrazan la tendencia hacia un gusto homogeneizado y los que no lo hacen. Neal Rosenthal, importador de vino de Nueva York, define el conflicto como lucha entre "la resistencia y los colaboradores”. Michel Rolland, consultor de Burdeos que trabaja para 100 viñedos en 12 países, predica la doctrina de la globalización, mitad en serio, mitad en broma rechazando la "diversidad" razonando que "hay tantos vinos malos...”

Jonathan Nossiter, un antiguo sommelier con 15 años de experiencia ideando cartas de vino para restaurantes de Nueva York, comenzó a trabajar en la película durante una pausa de dos meses entre otros proyectos (fue el director de " Sunday", que ganó el premio del Gran Jurado de Cannes en 1997, y de "Signs and Wonders", película del 2000 basada en una relación sentimental que protagonizaron Stellan Skarsgard y Charlotte Rampling). Pero su breve documental del vino pronto se convirtió en una obsesión de cuatro años, llevándole de Francia a Italia y de Napa a Argentina y Brasil para dar vida a una batalla por el alma de su bebida preferida.

"No se trataba de hacer una película sobre el vino para amantes del vino", dijo Nossiter. "No podría imaginar algo más aburrido - nada traicionaría más mi amor por el vino."

Nossiter, hijo Bernard Nossiter, ex-jefe de la oficina de Naciones Unidas en el New York Times, tiene un ojo novelístico sin piedad, para la caracterización y el instinto de un periodista para la caza de ambos lados de una historia. La película, que Nossiter ha vendido en 30 países y de la que se está haciendo una serie de la televisión de diez capítulos, se estrena en Estados Unidos en marzo. Nossiter dijo que ya había oído a compañías de vino americanas expresar su preocupación por la película.

Viñedo en CerdeñaEl pasado mes de mayo, "Mondovino" se convirtió en el cuarto documental presentado a competición en la historia del Festival de Cannes. A pesar de las quejas en Cannes sobre su duración (se han cortado 34 minutos de la película, que originalmente duraba 2 horas y 49 minutos) y que algunos críticos describieron como “trabajo desigual de un cámara borracho”, "Mondovino" ha sido extensa y entusiasmadamente publicada en los medios de noticias franceses. El diario Libération dijo que la película "enganchaba", y Le Monde se refirió a ella como "epopeya" que "emite un perfume de inteligencia y de impertinencia". Las revistas francesas han utilizado la película como trampolín para los artículos de portada acerca de la globalización del gusto, como parte de una continua discusión nacional sobre el futuro del vino.

Pero incluso antes de que la película se estrenara, dijo Nossiter, él sintió un contragolpe de la industria vitivinícola francesa. Su invitación a un debate posterior a la proyección organizado por una influyente revista comercial, Revue des Vins de France, fue cancelada. “He recibido llamadas telefónicas, faxes y mensajes de e-mail amenazándome con pleitos y cosas peores. El mundo del vino está gobernado por el secreto y el esnobismo - es un mundo pequeño, un club exclusivo, compinchado y herméticamente sellado", dijo. "Hay casi mafia en el mundo del vino, porque realmente nunca ha sido objeto de ninguna investigación exterior".

Robert ParkerEl mayor crítico de Nossiter ha sido Michel Rolland, que elabora vinos desde Francia a Argentina adaptados al gusto global - a menudo para aplauso del influyente crítico de vino americano Robert Parker, viejo amigo suyo que también aparece en la película. En la pantalla, Rolland fuma cigarrillos y habla por su móvil en la parte posterior de su Mercedes conducido por un chófer, mientras aconseja a sus clientes "microoxigenar" el vino. Se quita de encima las preguntas específicas de Nossiter sobre sus métodos - y se ríe, según un periodista de Le Monde, como Mefistófeles. Rolland intentó desacreditar a Nossiter, contrando a un periodista anónimo que etiquetó el trabajo del director como "deshonesto y negativo", llamándolo " estafador" y agregando que Nossiter "debe haber crecido, como muchos americanos, rodeados de Coca-Cola, hamburguesas y el show de los Muppet, lo que produce una clase de cultura muy particular".

Michel Rolland"Soy un experto del vino, agricultor, una persona simple", dijo Rolland cuando se le llamó al móvil. "Y no me gustan los mentirosos o la gente que crea historias. Jonathan Nossiter es un mentiroso en este asunto y un creador de historias. Y no lo perdonaré!", dijo muy notablemente que Nossiter había aumentado el volumen de su risa para hacerle parecer ridículo y había utilizado un comentario informal fuera de cámara según el cual habría llamado pueblerinos a residentes del Languedoc que habían prevenido a su cliente, la familia Robert Mondavi, contra el establecimiento de la empresa en Francia. (Nossiter negó estos cargos)

"Si la gente es infeliz con el retrato que ven en la película, tienen que culparse solamente a ellos mismos", dijo Nossiter. "No soy Spielberg - no hay efectos especiales aquí". Sin embargo, no es difícil ver en qué lado de la batalla ideológica está, con su tratamiento lírico de enólogos artesanos de Cerdeña a Argentina ("es tarea de un poeta hacer un gran vino", dice un enólogo de Languedoc, Aimé Guibert, caminando entre sus viñas). “Si la gente está enojada”, dijo Nossiter, "debería mirarse en el espejo".

“El mundo del vino es un microcosmos del planeta”, agregó, “y Mondovino es sobretodo una mirada anticuada a la naturaleza y las aplicaciones de la energía. "Si hiciéramos una película acerca del vino ambientada en el siglo cuarto antes de Cristo", dijo, "observaríamos el final del imperio griego y veríamos a los Griegos intentando hacer su última colonización - plantando vides, haciendo guerra. Acto de civilización, acto de poder imperial. Pienso que esto sigue siendo hoy verdadero."

Mas información: Web oficial
En español: El Mundo


FUENTE: Kristin Hohenadel - The New York Times.

Volver







Patrocinado por:









Copenhague 02/05
primer concurso itinerante internacional
de vinos